El otoño en Colibrí.

Este año el otoño ha llegado acompañado de la meteorología que le caracteriza. En la primera semana de otoño tuvimos frio y lluvia. En la asamblea una niña anunció: hoy es otoño. ¡Sí! Era el primer día de otoño y ha sido muy fácil entender por qué. Hacia frio, llovía, ya no nos bastaba la ropa veraniega que solíamos vestir y las chaquetas y chubasqueros empezaron a aparecer en el vestíbulo.


Nos hemos fijado también, que las hojas empiezan a amarillar y algunas se caen, habiendo ya algunas completamente marrones. Esto lo reconocen claramente los niños y niñas más mayores como una señal inequívoca de la llegada del otoño.

A partir de entonces se empezaron a fijar en las hojas del jardín, algunos comparando las ya caídas con las de los árboles, intentando adivinar a que árbol pertenecían. Se fijan en las piñas y se dan cuenta que están roídas. ¿Qué animal será el que lo ha hecho? (Les invitamos a que lo intenten descubrir) Empiezan a mostrar curiosidad por los cambios que van observando en el jardín, cogen hojas y las van guardando para luego llevarlas a la clase.


De casa empezaron a aparecer varios tipos de hojas, algunas incluso acompañadas del nombre de su árbol, que todo puede ser un pretexto para escribir. Aparecieron bellotas, hojas y más hojas, piñas, granadas, uvas, castañas de india, acompañadas de la piel exterior que pincha, que comparamos con las castañas comestibles… madroños que nos han dado un pretexto para hablar de Madrid y su símbolo. Y “tirando del hilo”, nos dimos cuenta que Madrid tiene un símbolo, igual que los niños y niñas de Colibrí tienen el suyo, que Madrid está en España que estaba en un mapa que oportunamente había traído un niño y que España aparecía en otro de los mapas, que había traído, donde aparecían todos los países: Un mapamundi. Los que localizaban algún país lo iban diciendo: Alemania, Rusia, China, Portugal, Madagascar… De todo esto se va hablando en la asamblea y luego, vamos colocando en nuestro lugar de las cosas de otoño todo lo que le caracteriza.


Estamos pensando plantar narcisos y tulipanesque se suelen plantar en otoño y aparece una pregunta: ¿Dónde plantamos los bulbos? ¿Al sol o a la sombra? Han traído la respuesta.


De todo esto, hemos aprendido nuevo vocabulario, discriminamos cosas relacionadas con el otoño, nos damos cuenta que la naturaleza que aprendemos a apreciar, sigue un ritmo que se repite todos los años, nos apercibimos de la necesidad de la escritura (si escribimos notas para casa es más fácil que nos acordemos de preguntar, por ejemplo, donde plantar los bulbos de tulipanes y narcisos). Por otro lado están las matemáticas en la forma de las cosas y en las cantidades: En una bolsa de castañas hay muchísimas castañas y en una mano caben pocas. ¿Cuántas castañas o cuantas hojas, cuantas bellotas ha traído nuestra compañera? …

Cuantas más cosas relacionadas con el otoño, traen a la asamblea, más podemos aprender. Además, pasear por la naturaleza detectando que cosas no están en verano, puede ser una actividad divertida para hacer en familia.

Cada estación del año tiene  su encanto y el otoño está resultando  ser una estación muy interesante para los niños y niñas.

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